Última actualización: 08-10-2026

Trastorno de Ansiedad Generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) se caracteriza por una preocupación excesiva y difícil de controlar, que puede afectar al descanso, la concentración, el estado de ánimo y la vida diaria.

En esta sección encontrarás información clara y basada en la evidencia sobre el TAG: qué es, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica, qué factores pueden influir en su aparición y qué opciones de tratamiento existen.

También encontrarás una herramienta de ayuda para la toma de decisiones compartida dirigida a personas adultas con diagnóstico de TAG.

Esta herramienta puede ayudarte a conocer las opciones de tratamiento y a preparar la conversación con tus profesionales de la salud.

Además, se incluyen pautas para familiares y cuidadores, así como recursos de información y apoyo.

¿Qué es el Trastorno de Ansiedad Generalizada?

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es un problema de salud mental en el que la persona siente una preocupación excesiva, persistente y difícil de controlar.

Todas las personas pueden sentir ansiedad o preocupación en algunos momentos de la vida, especialmente ante situaciones de estrés. Sin embargo, en el TAG la preocupación aparece durante la mayor parte del tiempo, puede referirse a muchos temas distintos —como la salud, la familia, el trabajo, los estudios o el dinero—  afectando al bienestar y a la vida diaria. 

Además de la preocupación constante, pueden aparecer síntomas físicos y psicológicos, como tensión muscular, cansancio, irritabilidad, dificultad para concentrarse o problemas de sueño.

El TAG puede tratarse. Existen intervenciones psicológicas, tratamientos farmacológicos y estrategias de apoyo que pueden ayudar a reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida. La elección del tratamiento debe hacerse junto con un profesional de la salud, teniendo en cuenta la situación, necesidades y preferencias de cada persona.

¿Cuáles son los síntomas más importantes del TAG?

Para recibir un diagnóstico de TAG, los síntomas deben de estar presentes, generalmente 6 meses o más, los cuáles causan malestar y dificultades en el desempeño de la vida diaria de la persona. A continuación, aparecen los síntomas más frecuentes, así como una descripción detallada de cada uno de ellos: 

SíntomaBreve descripción
Preocupación excesivaPreocupación frecuente, intensa y difícil de controlar sobre diferentes temas cotidianos.
Tensión o inquietudSensación de nerviosismo, impaciencia, tensión muscular o dificultad para relajarse.
Palpitaciones o sudoraciónLatidos rápidos, sudoración excesiva, sudores fríos o sensación de activación física.
Dificultad para respirar y/o opresiónSensación de falta de aire, opresión, tensión o molestias en el pecho.
Molestias digestivas o boca secaMalestar en el estómago, náuseas, sequedad de boca u otras molestias físicas.
CansancioSensación de agotamiento o falta de energía, incluso sin una causa clara.
Dificultad para concentrarseProblemas para mantener la atención o sensación de tener la mente en blanco.
IrritabilidadMayor facilidad para enfadarse, sentirse al límite o reaccionar con tensión.
Problemas de sueñoDificultad para dormir, despertares frecuentes o sueño poco reparador.
Otros síntomasIrritabilidad, deterioro social, laboral o personal

Estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Tener alguno de ellos de forma aislada no significa necesariamente que exista un TAG. Si la preocupación o la ansiedad son persistentes y afectan a la vida diaria, es recomendable consultar con un profesional de la salud.

Causas de la ansiedad generalizada

No se conocen con exactitud las causas del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG). Como ocurre con muchos problemas de salud mental, su aparición suele estar relacionada con una combinación de diferentes factores, que pueden variar de una persona a otra.

Entre los factores que pueden aumentar la vulnerabilidad a desarrollar TAG se encuentran:

  • Factores genéticos y familiares: algunas personas pueden tener una mayor predisposición a desarrollar ansiedad debido, en parte, a factores genéticos. Tener familiares con problemas de ansiedad puede aumentar esta vulnerabilidad, aunque no significa necesariamente que la persona vaya a desarrollar un trastorno de ansiedad.
  • Factores biológicos: algunas diferencias en el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso, especialmente en los mecanismos relacionados con la regulación del miedo, la alerta y la respuesta ante el estrés, pueden hacer que algunas personas sean más sensibles a determinadas situaciones y favorecer la aparición o el mantenimiento de los síntomas de ansiedad.
  • Características personales y psicológicas: algunas personas pueden ser más vulnerables a la ansiedad, por ejemplo, por presentar una mayor sensibilidad al estrés, dificultades para tolerar la incertidumbre o una tendencia a anticipar posibles amenazas o consecuencias negativas.
  • Antecedentes de salud mental: haber experimentado anteriormente ansiedad u otros problemas de salud mental, o presentar actualmente otro trastorno de ansiedad, puede aumentar la vulnerabilidad a desarrollar TAG.
  • Experiencias y circunstancias vitales: determinadas situaciones pueden contribuir a la aparición o al mantenimiento de la ansiedad. Entre ellas se encuentran haber vivido acontecimientos estresantes o traumáticos, especialmente durante la infancia; afrontar pérdidas importantes, como el fallecimiento de una persona querida; atravesar conflictos familiares, laborales o sociales; experimentar cambios vitales relevantes, como perder el empleo o cambiar de residencia; tener problemas de salud graves o crónicos; o vivir situaciones de estrés económico o social mantenidas en el tiempo.

Tener uno o varios de estos factores no significa necesariamente que una persona vaya a desarrollar TAG. Estos factores pueden aumentar la vulnerabilidad, pero su influencia y combinación son diferentes en cada persona. Por ello, es importante realizar una valoración individualizada por parte de un profesional de la salud.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de trastorno de ansiedad generalizada (TAG) debe realizarlo un profesional de la salud, (personal de medicina, psicología clínica o psiquiatría). Para valorar si una persona tiene TAG, se suele realizar una entrevista clínica acompañado de una  evaluación diagnóstica. En ella se puede preguntar por la frecuencia, duración e intensidad de la preocupación y de otros síntomas, así como por el impacto que tienen en la vida diaria.

También puede valorar otros aspectos importantes, como:

  • síntomas o episodios de ansiedad previos;
  • antecedentes familiares de ansiedad u otros problemas de salud mental;
  • presencia de otros problemas psicológicos, como depresión, fobias, pánico, estrés postraumático o trastorno obsesivo-compulsivo;
  • consumo de alcohol, otras sustancias o determinados fármacos;
  • pensamientos de muerte o ideas de suicidio;
  • tratamientos recibidos anteriormente y su resultado.

El diagnóstico del TAG se realiza mediante una valoración clínica individualizada, teniendo en cuenta criterios diagnósticos reconocidos, como los establecidos en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) o en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Además, el profesional de la salud puede utilizar cuestionarios o entrevistas estructuradas como herramientas de apoyo para evaluar la presencia y la intensidad de los síntomas. Sin embargo, estas herramientas por sí solas no permiten establecer un diagnóstico y no sustituyen la valoración realizada por un profesional.

Identificación de síntomas

Las siguientes preguntas pueden ayudarle a reconocer si está experimentando algunos síntomas relacionados con la ansiedad y a reflexionar sobre cómo están afectando a su vida cotidiana. No permiten determinar si tiene un trastorno de ansiedad generalizada (TAG) ni sustituyen la valoración de un profesional de la salud.

Al responder, piense en cómo se ha sentido durante los últimos meses, con qué frecuencia han aparecido estos síntomas y en qué medida han interferido en su día a día.

  1. ¿Siente ansiedad o preocupación excesiva desde hace más de 6 meses sobre distintos aspectos de su vida diaria, como la salud, la familia, el trabajo, los estudios o el dinero?
  2. ¿Le resulta difícil controlar esa preocupación?
  3. ¿La ansiedad o la preocupación le hacen sentirse inquieto/a, con sensación de estar atrapado/a o con los “nervios de punta”?
  4. ¿Se siente fatigado/a o con menos energía?
  5. ¿Tiene dificultad para concentrarse o sensación de quedarse con la mente en blanco?
  6. ¿Se siente irritable con frecuencia?
  7. ¿Nota tensión muscular?
  8. ¿Tiene problemas de sueño, como dificultad para dormirse, despertares frecuentes o sueño poco reparador?
  9. ¿Ha notado pérdida de apetito u otros cambios físicos asociados a la ansiedad?
  10. ¿La ansiedad o la preocupación afectan a su vida personal, familiar, laboral o social?

Si identifica algunos de estos síntomas y estos se mantienen en el tiempo, le generan malestar o interfieren en su vida cotidiana, es recomendable comentarlo con un profesional de la salud. Estas preguntas tienen únicamente una finalidad orientativa y no sustituyen una evaluación clínica ni permiten, por sí solas, diagnosticar un trastorno de ansiedad generalizada (TAG).

Si aparecen pensamientos relacionados con la muerte o ideas de suicidio, es importante buscar ayuda profesional de forma urgente.

Nota metodológica: estas preguntas están basadas en criterios diagnósticos utilizados por profesionales de la salud para valorar el trastorno de ansiedad generalizada, como los recogidos en la CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud y en el DSM-5/DSM-5-TR de la American Psychiatric Association. No constituyen una herramienta diagnóstica y deben interpretarse siempre dentro de una valoración clínica.

Tratamientos para el trastorno de ansiedad generalizada

El tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada (TAG) suele seguir un modelo escalonado, es decir, por pasos.

Este modelo empieza con intervenciones más sencillas y accesibles, como información sobre el TAG, estrategias de autocuidado o programas de autoayuda. Si los síntomas se vuelven más intensos, persisten o no mejoran, pueden valorarse tratamientos de mayor intensidad, como la terapia psicológica o el tratamiento farmacológico.

La elección del tratamiento depende de la gravedad de los síntomas, la evolución de la persona, los tratamientos recibidos previamente y sus preferencias. Por eso, es importante decidir junto con un profesional sanitario qué opción puede ser más adecuada en cada caso.

Figura 1. Modelo escalonado del trastorno de ansiedad generalizada

(Adaptado del modelo por pasos del NICE: National Institute for Health and Care Excellence)

Consulte el modelo completo haciendo clic aquí

Descubre cómo se describen las principales opciones de tratamiento para la ansiedad generalizada.Es posible que algunas opciones de tratamiento  no estén disponibles en todos los contextos del sistema sanitario español.

PASO 1: Sospecha de Trastorno de Ansiedad Generalizada

Cuando existe sospecha de trastorno de ansiedad generalizada (TAG), el primer paso suele ser ofrecer información clara sobre el trastorno y realizar un seguimiento activo de los síntomas.

Esta intervención se conoce como psicoeducación. Consiste en explicar qué es el TAG, cuáles son sus síntomas principales, cómo puede afectar a la vida diaria y qué estrategias pueden ayudar a manejar la ansiedad y la preocupación.

Puede ser útil cuando todavía no se ha confirmado el diagnóstico, cuando los síntomas son leves o cuando no afectan de forma importante a las actividades cotidianas. En estos casos, la persona puede mejorar con información fiable, apoyo profesional, hábitos saludables y estrategias sencillas de afrontamiento.

La psicoeducación también puede ayudar a que la persona, sus familiares o cuidadores comprendan mejor lo que ocurre y puedan seguir la evolución de los síntomas junto con el profesional sanitario.

Los objetivos principales de esta intervención son:

  • entender qué es el TAG;
  • conocer estilos de vida que pueden ayudar;
  • aprender estrategias básicas de afrontamiento.

Si la persona y el profesional sanitario acuerdan no iniciar un tratamiento activo de forma inmediata, puede recomendarse:

  • observar la evolución de los síntomas;
  • revisar la frecuencia, duración e intensidad de la ansiedad;
  • seguir recomendaciones sobre sueño, ejercicio físico y alimentación;
  • aprender a gestionar mejor la ansiedad en la vida diaria;
  • acudir a consulta de seguimiento en unas semanas.

Si los síntomas aumentan, persisten o afectan de forma importante a la vida diaria, es recomendable consultar de nuevo con un profesional sanitario para valorar otras opciones de tratamiento.

PASO 2: Tratamientos de baja intensidad

Los tratamientos de baja intensidad para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) ayudan a comprender mejor qué ocurre y a manejar la ansiedad en el día a día.

Suelen recomendarse cuando los síntomas son leves o moderados, o como primer paso antes de valorar tratamientos más intensivos. Incluyen información clara sobre el TAG, consejos para manejar los síntomas, hábitos de vida saludables, estrategias de afrontamiento y programas de autoayuda.

Estas intervenciones pueden realizarse con distintos niveles de apoyo profesional:

  • Autoayuda no guiada: la persona utiliza materiales educativos, como folletos, libros, vídeos o recursos web, de forma autónoma. Suelen basarse en principios de la terapia cognitivo-conductual y pueden revisarse con su profesional durante varias semanas.
  • Autoayuda guiada: la persona utiliza materiales similares, pero con seguimiento de un profesional sanitario. Este apoyo puede ayudar a resolver dudas, revisar avances y adaptar las estrategias a la situación de cada persona. Esta técnica es apoyada o dirigida por el profesional que le acompaña.
  • Grupos psicoeducativos: varias personas trabajan contenidos sobre ansiedad, manejo de la preocupación y estrategias de afrontamiento, normalmente con la orientación de un profesional.

La disponibilidad de estas opciones puede variar según el contexto sanitario y los recursos disponibles. Si los síntomas no mejoran o afectan de forma importante a la vida diaria, conviene valorar con un profesional sanitario otras opciones de tratamiento.

PASO 3: Tratamiento de alta Intensidad

Los tratamientos de alta intensidad para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) suelen valorarse cuando los síntomas son más intensos, persisten en el tiempo o no mejoran con intervenciones de baja intensidad.

Las principales opciones son la terapia psicológica y el tratamiento farmacológico. Ambas pueden ayudar a reducir la ansiedad, mejorar el manejo de las preocupaciones y disminuir el impacto del TAG en la vida diaria.

La terapia psicológica ayuda a identificar los pensamientos, preocupaciones y conductas que mantienen la ansiedad, y seguir aprendiendo estrategias para afrontarlos de una forma más útil.

El tratamiento farmacológico actúa sobre sustancias químicas del cerebro, como la serotonina o la noradrenalina, que influyen en la ansiedad y su intensidad.

La elección entre una opción u otra, o la combinación de ambas, debe realizarse junto con un profesional sanitario, teniendo en cuenta la gravedad de los síntomas, los beneficios y riesgos de cada tratamiento y las preferencias de la persona.

Terapia psicológica

La terapia psicológica es una de las principales opciones de tratamiento para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). Existen diferentes tipos de terapia psicológica, aunque la que cuenta con mayor evidencia científica sobre su eficacia es la terapia cognitivo-conductual (TCC).

La TCC ayuda a identificar los pensamientos, preocupaciones y conductas que mantienen la ansiedad, y enseña estrategias para manejarlos de una forma más útil. También puede ayudar a afrontar mejor las situaciones que generan preocupación y a reducir la activación física asociada a la ansiedad.

En general, la TCC trabaja aspectos como:

  • entender qué es la ansiedad y cómo funciona;
  • identificar pensamientos automáticos o catastrofistas;
  • aprender a convivir mejor con la incertidumbre;
  • usar técnicas de respiración o relajación;
  • realizar ejercicios prácticos para afrontar situaciones que generan ansiedad.

La TCC suele durar entre 12 y 20 sesiones, normalmente semanales, de unos 45 a 60 minutos. La duración puede variar según la evolución de cada persona.

Para reducir los comportamientos que mantienen la ansiedad y preocupación, se trabaja con ejercicios de exposición de conducta, es decir, exponernos de forma repetida y gradual a las situaciones que provocan ansiedad. Esta exposición de la conducta repetida permite hacerle ver a la persona que la respuesta emocional (miedo, preocupación) y la activación fisiológica (sensación de ahogo, fatiga) pueden disminuir poco a poco si se manejan adecuadamente.

Puede realizarse en distintos formatos: presencial, grupal, por Internet o por videoconferencia. La evidencia disponible no permite afirmar con seguridad qué formato es mejor para todas las personas, por lo que la elección dependerá de las preferencias de la persona y de la disponibilidad de los servicios.

La TCC es una intervención segura cuando la realiza un profesional cualificado. No se esperan efectos adversos importantes.

Además de la TCC, existen otras terapias psicológicas que pueden ser útiles en el TAG, como la terapia de relajación, la terapia de aceptación y compromiso o la terapia metacognitiva.

Otras terapias psicológicas

Además de la terapia cognitivo-conductual (TCC), existen otras terapias psicológicas que pueden ser útiles en el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada (TAG).

Entre ellas se encuentran:

Terapia de relajación: ayuda a reducir la activación física asociada a la ansiedad, como la tensión muscular, la inquietud o la sensación de alerta constante. En muchos casos, las técnicas de relajación también forman parte de la TCC.

Terapia metacognitiva: se centra en la forma en que la persona interpreta y maneja sus preocupaciones. Ayuda a identificar creencias sobre la preocupación, por ejemplo, pensar que preocuparse es útil o que no se puede controlar.Terapia de aceptación y compromiso: trabaja la relación de la persona con sus pensamientos y emociones. Su objetivo no es eliminar por completo la ansiedad, sino aprender a responder de forma diferente ante ella y actuar de acuerdo con los propios valores.

Aunque estas terapias tienen enfoques diferentes, suelen incluir ejercicios prácticos y tareas para realizar fuera de la consulta. Algunas también pueden aplicarse por Internet, cuando este formato está disponible.

La elección de una terapia u otra dependerá de las necesidades de cada persona, sus preferencias, la disponibilidad de profesionales formados y la valoración conjunta con el profesional sanitario.

Tratamiento farmacológico

El tratamiento farmacológico puede ser una opción para algunas personas con trastorno de ansiedad generalizada (TAG), especialmente cuando los síntomas son graves, persisten en el tiempo o no han mejorado con intervenciones de menor intensidad.

En la actualidad, los medicamentos recomendados para el TAG son principalmente algunos fármacos antidepresivos. Aunque se desarrollaron inicialmente para tratar la depresión, la investigación ha mostrado que también pueden ser eficaces para reducir los síntomas de ansiedad generalizada.

Los grupos más estudiados son los ISRS —inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina—, como sertralina, paroxetina o escitalopram, y los IRSN —inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina—, como duloxetina o venlafaxina. También existen otros antidepresivos y otros medicamentos que pueden valorarse en algunos casos, como pregabalina o quetiapina. 

En el pasado se usaban con frecuencia las benzodiacepinas, también conocidas como ansiolíticos. Actualmente no se recomiendan de forma general para el TAG por su riesgo de dependencia y sus efectos secundarios. Solo pueden valorarse en situaciones de crisis grave y durante periodos cortos, siempre bajo indicación y supervisión médica. 

La elección del medicamento debe realizarse junto con un profesional sanitario, teniendo en cuenta los posibles beneficios, los efectos adversos, la edad, otros problemas de salud, embarazo o posibilidad de embarazo, tratamientos previos, interacciones con otros medicamentos y las preferencias de la persona.

 En la siguiente tabla se clasifican cada uno de estos medicamentos atendiendo a sus diferentes principios activos y sus  efectos secundarios y efectos adversos.

Tipo de medicamentoEjemplosAspectos a tener en cuenta
ISRSSertralina, paroxetina, escitalopramSon una de las opciones más estudiadas y recomendadas. Pueden producir molestias digestivas, cambios en el sueño, cambios en el deseo sexual, ligero aumento de peso o aumento temporal de la ansiedad al inicio.
IRSNDuloxetina, venlafaxinaTambién se utilizan en el TAG. Pueden producir efectos similares a los ISRS y, además, sequedad de boca, más sudoración, mareos, dolor de cabeza o aumento de la presión arterial.
Otros antidepresivosVilazodona, vortioxetina, agomelatinaPueden valorarse en algunos casos. Sus efectos secundarios varían según el medicamento, por lo que deben comentarse con el profesional sanitario.
Otros medicamentosPregabalina, quetiapinaTambién han mostrado eficacia en el TAG. Pueden producir efectos adversos como somnolencia, mareos, aumento de peso u otros síntomas, según el fármaco.
BenzodiacepinasDiazepam, lorazepam, alprazolam, entre otrasNo se recomiendan de forma general por el riesgo de dependencia y efectos secundarios. Solo se valoran en crisis graves y durante un tiempo corto.

Como todos los medicamentos, los tratamientos farmacológicos para el TAG pueden producir efectos secundarios. No se debe iniciar, cambiar ni suspender un tratamiento sin consultar antes con un profesional sanitario.

Para consultar información oficial sobre medicamentos y posibles efectos adversos, puede acceder a la web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

Observar y corregir errores cognitivos

La ansiedad suele ir acompañada de formas de pensar que amplifican la preocupación. Aprender a identificarlas y corregirlas es un paso clave. Algunas de las más frecuentes son:

  • Magnificar los riesgos de situaciones cotidianas
  • Focalizar la atención en posibles amenazas ignorando lo positivo
  • Repetir mentalmente información negativa de forma exagerada
  • Justificar la preocupación como algo necesario o útil
  • Tomar decisiones guiadas por el miedo, evitando situaciones que generan ansiedad
  • Buscar formas de prevenir aquello que nos preocupa en exceso

Relajación

Practicar técnicas de relajación a diario ayuda a reducir la tensión física y mental, y a afrontar mejor el estrés. Consulta: técnicas de relajación.

Cambios conductuales

Algunos cambios en el comportamiento cotidiano pueden ayudar a reducir la ansiedad:

  • Reducir las conductas de evitación — comprobar cosas repetidamente, buscar seguridad constantemente — ya que a largo plazo refuerzan la ansiedad;
  • Pedir apoyo a las personas cercanas para que ayuden a superar el trastorno, no a evitarlo;
  • Afrontar gradualmente las situaciones que generan preocupación, aunque no supongan un riesgo real;
  • Orientar el apoyo social hacia el desarrollo personal: actividad física, vida social, nuevas rutinas:
  • Organizar y racionalizar el tiempo;
  • Aprender estrategias para afrontar el estrés en el trabajo, la familia y el hogar.

Prevención de recaídas

Todos estos elementos hay que practicarlos en el día a día, no solo durante las sesiones con el profesional. Reforzar los logros y corregir los errores en cada exposición gradual a las situaciones difíciles es fundamental para mantener los avances.

Hábitos de vida saludable

1. Establecer un patrón de sueño regular:

Higiene del sueño — el dormitorio debe ser un espacio dedicado al descanso:

  • Mantén una temperatura agradable: el frío o el calor excesivos provocan despertares frecuentes y sueño superficial.
  • Busca que el ambiente sea tranquilo, oscuro y libre de distracciones.

Rutina relajante antes de dormir:

  • Una hora antes de acostarte, realiza actividades que te tranquilicen: leer, hacer manualidades, crucigramas o darte un baño.
  • Si ves televisión, elige programas tranquilos — documentales, entrevistas, viajes — que no te activen.
  • Sigue siempre la misma secuencia al acostarte: apaga el televisor, cepíllate los dientes, ponte el pijama y programa el despertador.

2. Realizar ejercicio físico regularmente y establecer un plan de alimentación saludable.

La Pirámide NAOS de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recoge las recomendaciones de frecuencia de consumo de los distintos grupos de alimentos siguiendo la Dieta Mediterránea, junto con pautas de actividad física.

AlimentaciónActividad física
OcasionalmenteBollería industrial, dulces comerciales, refrescos, aperitivos salados, carnes rojas, embutidos y alimentos ultraprocesados.Pasar tiempo prolongado sentado sin moverse, como ver televisión o jugar con videojuegos.
Varias veces a la semanaPescados blancos y azules, legumbres, huevos, carnes blancas (pollo, pavo, conejo), frutos secos y semillas.Algún deporte o actividad: gimnasia, natación, tenis, atletismo u otros deportes de equipo.
A diarioFrutas y verduras de temporada (al menos 5 raciones), cereales integrales, lácteos preferiblemente fermentados, aceite de oliva virgen extra.Al menos 30 minutos de actividad física moderada: caminar, ir al trabajo andando, sacar a pasear al perro o subir escaleras en lugar de usar el ascensor.

Como complemento, la Escuela de Salud Pública de Harvard propone el plato Harvard como guía visual para distribuir los alimentos de forma equilibrada según las necesidades individuales.

3. Hacer frente a las preocupaciones.

El Servicio Andaluz de Salud ha elaborado una colección de guías de autoayuda sobre ansiedad con estrategias concretas para manejar las preocupaciones cuando se vuelven persistentes. La preocupación es una respuesta normal ante situaciones que nos afectan, pero en ocasiones puede volverse desproporcionada. Algunas estrategias que pueden ayudar:

  • Analiza tus preocupaciones: define qué te preocupa, valora si puedes hacer algo al respecto y anota posibles soluciones.
  • Mantenerse ocupado: el ejercicio físico, los juegos mentales o concentrarse en el entorno pueden ayudar a frenar el ciclo de preocupación.
  • Reservar un tiempo para preocuparte: intenta dedicar media hora al día a tus preocupaciones y pospón las que aparezcan fuera de ese momento.
  • Compartir las preocupaciones: hablar con alguien de confianza ayuda a ampliar la perspectiva y relativizar los problemas.
  • Liberar la cabeza antes de dormir: si las preocupaciones aparecen por la noche, puede ser útil dedicar unos minutos por la tarde a anotar los problemas pendientes y planificar cómo abordarlos. Saber que ya tienes un plan facilita desconectar al acostarte.

Si quieres ayudar a alguien con ansiedad generalizada:

El apoyo de personas cercanas, como familiares, pareja y amigos es fundamental en la recuperación de las personas con trastorno de ansiedad generalizada. Si alguien cercano está atravesando esta situación, estos pasos pueden ayudar:

1. Pedir información

Es útil ponerse en contacto con el profesional que atiende a su familiar o ser querido — personal de medicina de atención primaria, psicología o psiquiatría— para que pueda orientarte sobre cómo ofrecer apoyo de forma efectiva.

Algunas recomendaciones que el profesional puede compartir:

  • Mostrar comprensión: ser empático y dar apoyo sin dramatizar ni generar más angustia.
  • Escuchar sin juzgar: intentar entender por qué la persona se siente ansiosa, sin frustrarte.
  • Ayudar a enfrentar los miedos: animar a la persona a afrontar gradualmente su ansiedad, sin apresurarse.
  • Confiar en sus recursos personales: recordarle sus habilidades y capacidad para superar la situación.
  • Reforzar los logros: celebrar los avances, también los pequeños.
  • Entender las recaídas: aceptar que pueden ocurrir y aprender a manejarlas como parte del proceso.

El profesional también puede facilitar guías o documentos adicionales sobre el manejo de la ansiedad generalizada.

Qué conviene evitar:

  • Culpabilizar a la persona de su ansiedad.
  • Restarle importancia: aunque los síntomas no siempre son visibles, la ansiedad es real y merece ser tomada en serio.
  • Forzar: no presionar a hacer cosas para las que aún no se siente preparada, aunque sí animarla cuando sea posible.

2. Colaborar

Hay varias formas de apoyar durante el tratamiento:

  • Acompañar a las consultas: acudir a las citas con el profesional puede ser muy útil. Quienes conocen bien a la persona pueden aportar información valiosa sobre su entorno familiar, social o laboral, ayudando al profesional a entender mejor la situación.
  • Apoyar el seguimiento del tratamiento: si se ha prescrito medicación, ayudarle a que se tome de forma regular; y si asiste a sesiones de psicoterapia, facilitar que pueda acudir a ellas.

3. Buscar apoyo

Es normal que quienes cuidan o apoyan a alguien con ansiedad generalizada acaben sintiéndose agotados o preocupados, especialmente cuando la situación se prolonga en el tiempo. Por eso es importante no descuidar el propio descanso y el tiempo personal.

Las asociaciones de familiares y los grupos de ayuda mutua pueden ser un apoyo valioso en estos casos. Consulta el apartado de recursos para más información.

Asociaciones de pacientes

ÁmbitoAsociación / Contacto
AndalucíaAECAPA – Asociación Española contra la ansiedad, pánico y agorafobia  aecapa07@gmail.com – 667423748 / 647174633

ADAS – Asociacion de Ayuda Psicológica adasinformacion@gmail.com – 649939992

AFENES – Asociación de familiares y personas con enfermedad mental WEB – admin@afenes.org – 952217779

AFEMEN – Asociación de Familiares y personas con Enfermedad Mental WEB – afemen@asociacionafemen.org – 956 33 30 68

AGRAFEM – Asociación de familiares y personas con enfermedad mental WEB – info@agrafem.org – 958279155

Confederación Salud Mental Andalucía – Federación Andaluza de familiares y personas con enfermedad mental WEB – 954238781

SAPAME – Salud Para la Mente WEB – sapamegra@yahoo.es – 958 29 01 43 – 692 02 74 56

AragónAFDA – Asociación de Apoyo al Tratamiento de Ansiedad y Depresión en Aragón WEB – info@asociacionafda.com – 976 443 754 / 691 846 596

ASAEME – Asociación Augusta de Enfermos Mentales de Calatayud WEB – contacto@asaeme.es – 671147621

ASATRA – Asociación Aragonesa de trastornos de la Ansiedad asociacion-asatra@hotmail.com – 687 477669

Confederación Salud Mental Aragón – Federación de Asociaciones Aragonesas Pro-Salud Mental (ASAPME) WEB – asapme@asapme.org – 976 532 499

AsturiasAsociación Hierbabuena – Para la salud mental WEB –asociacion_hierbabuena@hotmail.com – 697294595 / 678641263

Confederación Salud Mental Asturias – Asociación de Familiares de Personas con Enfermedad Mental de Asturias (AFESA) WEB – gerencia@afesasturias.org – 985115142

TLP ASTURIAS WEB  – info@tlpasturias.info– 984706038 / 653954738

CantabriaAsociación Nueva Vida WEB – secretaria@asociacionnuevavida.org – 942343428

Confederación Salud Mental Cantabria Asociación Cántabra Pro-salud Mental (ASCASAM) WEB – sede@ascasam.org – 942364115

Fundación Acorde – WEB – admon@fundacionacorde.com – 942020666

Castilla la ManchaAsociación SALUD MENTAL ALBACETE – LASSUS WEB – info@asociacionlassus.es – 670230056

Asociación Psicología Abierta en Acción Castilla y La Mancha (CLM) WEB – psicologiaabiertaenaccionclm@gmail.com

Confederación Salud Mental Castilla La Mancha – Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Castilla La Mancha WEB – info@saludmentalclm.com – 925284376

Fundación Ceres WEB – fceres@fceres.es – 926515771

Castilla LeónALDIS – WEB – leon@aldisaludmental.com / psicologia@aldisaludmental.com – 680490301 / 628473344

Asociación Salud Mental Léon (ALPHA) WEB – 987210126

Asociación Salud Mental Burgos (Prosame) WEB – direccion@saludmentalburgos.org – 947223916

Confederación Salud Mental Castilla y León – Federación Salud Mental de Castilla y León WEB – info@saludmentalcyl.org – 983301509

CataluñaACTAD – Asociación Catalana para el Tratamiento de los Trastornos de Ansiedad y Depresión WEB – 934301290

Federació SMC – Federació Salut Mental Catalunya WEB – info@salutmental.org -932721451

CeutaConfederación Salud Mental Ceuta – Asociación Ceutí de Familiares de Personas con Enfermedad Mental (ACEFEP) WEB – info@saludmentalceuta.org – 956757349
Comunidad ValencianaACOVA Salud Mental WEB – acova@asociacionacova.org – 963812860 / 655020694

ASIEM – ASOCIACIÓN POR LA SALUD INTEGRAL DE LOS ENFERMOS MENTALES WEB –asiem@asiem.org – 963922859

AVTOC – Asociación Valenciana Trastorno Obsesivo Compulsivo WEB

Confederación Salud Mental Comunidad Valenciana – Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de la Comunidad Valenciana WEB – info@salutmentalcv.org – 963535065

ExtremaduraADAFEMA – Confederación Salud Mental Almendralejo – Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental
WEB – feafesalmendralejo@gmail.com – 924664677 / 664295658AEXFATP – ASOCIACIÓN EXTREMEÑA DE FAMILIARES Y AFECTADOS POR TRASTORNO DE PERSONALIDAD WEB – asociaciontlp@gmail.com – 924 434 870 / 605 045 022Asociación Trastorno Obsesivo-Compulsivo Extremadura (TOC) WEB – 644832972Confederación Salud Mental Plasencia – Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental
WEB – 697 60 31 90Confederación Salud Mental Extremadura – Federación Extremeña de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – info@feafesextremadura.com – 682632100 / 924197647 / 722178909Confederación Salud Mental Zafra – Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – 924555943 / 660296794
GaliciaAPEM – Asociación Pro Enfermos Mentales WEB – apem@apemcoruna.es– 981132218

Confederación Salud Mental Galicia – Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Galicia WEB – info@feafesgalicia.org – 900102661

Confederación Salud Mental Santiago santiago@feafesgalicia.org – 981554395

Confederación Salud Mental Coruña coruna@feafesgalicia.org – 981228135

Confederación Salud Mental Lugo lugo@feafesgalicia.org – 982254452

Confederación Salud Mental Ourense ourense@feafesgalicia.org – 988601194

Confederación Salud Mental Vigo vigo@feafesgalicia.org – 986485779

Confederación Salud Mental Pontevedra pontevedra@feafesgalicia.org – 986485779

Islas BalearesADAA – Associació D’Ajuda a l’Acompanyant del Malalt de les Illes Balears WEB – adaa@adaaib.org – 971121324

Asociación Gira-Sol WEB – 971715029

FEBAFEM – Federación Balear de Familias y Personas con Enfermedad Mental info@febafem.com – 971392694

Islas CanariasAFEM – LA PALMA. Asociación de familias y personas con problemas de salud mental de La Palma WEB – info@saludmentallapalma.com /
afem-lapalma@hotmail.com – 922464375 / 649353481AFES Salud Mental WEB – afes@saludmentalafes.org – 922630856AFESur– Asociación Salud Mental AFESur. Las Palmas de Gran Canaria WEB – afaes@afaes.es – 928313398ASOMASAMEN – Asociación Majorera por la salud mental WEB – asomasamen@yahoo.es – 637892440ASPAS – Asociación Canaria De Alta Sensibilidad Y Personas Altamente Sensibles WEB – hola@pasespana.orgATELSAM – Asociación Tinerfeña en Lucha por la Salud Mental info@atelsam.org – 922205215
La RiojaConfederación Salud Mental ARFES – Asociación Riojana de familiares y personas con enfermedad mental WEB – arfes@arfes.org – 941231994
MadridAFASAME. Asociación de Familiares y Afectados de Salud Mental WEB – afasame@yahoo.es – 640830054

AFEM Getafe – Asociación de Familiares de Personas con Enfermedad Mental WEB – afemgetafe@nodo50.org – 916016934

ALUSAMEN. Asociación en la Lucha por la Salud Mental y los Cambios Sociales WEB – alusamen1990@yahoo.es – 914771866

ASME- Asociación Salud Mental Madrid Este WEB – info@saludmentalmadrid.org – 915130243

AUSMEM. Asociación de Usuarios de Salud Mental de Móstoles WEB – ausmem32@gmail.com – 601078679

UMASAN-Federación Salud Mental Madrid WEB – info@saludmentalmadrid.org – 915130243

MelillaConfederación Salud Mental Melilla – Asociación melillense de familiares de Personas con Enfermedad Mental WEB – info@feafesmelilla.es – 627112412
MurciaAFEMAC – Asociación de familiares y personas con enfermedad mental de Águilas y Comarca WEB – infoafes@saludmentalmurcia.org – 968224402

AFEMAC – Asociación Salud Mental Águilas WEB – info@afemac.org – 968412305 / 615755618

AFEMAR – Salud Mental y TEA de la comarca del Mar Menor WEB –info@afemar.org – 968181910 / 636206108

NavarraConfederación Salud Mental Navarra – Asociación Navarra para la Salud Psíquica (ANASAPS) WEB – anasaps@anasaps.org – 948248630
País VascoAGIFES – Asociación Guipuzcoana de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – agifes@agifes.org – 943474337

ASAFES – Asociación Alavesa de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – asafes@asafes.org – 945288648

ASASAM – Asociación Ayalesa de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – info@asasam.org – 944034690 / 946726446

AVIFES – Asociación Vizcaína de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – info@avifes.org – 944456256

Confederación Salud Mental País Vasco – Federación de Euskadi de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad mental (FEDEAFES) WEB – info@fedeafes.org – 944069430

NacionalAMTAES – Asociación Española de Ayuda Mutua contra Fobia Social y Trastornos de Ansiedad WEB – asociacion@amtaes.org

SEAS – Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés WEB – seas@psi.ucm.es

SomosPaciente WEB – redaccion@somospacientes.com – 915159350

InternacionalSTAR – Stress and Anxiety Research Society WEB

CARD – Center for Anxiety and Related Disorders WEB – anxiety@bu.edu – 6173539610

Más información

El Servicio Andaluz de Salud ofrece una colección de guías gratuitas sobre ansiedad, elaboradas por profesionales de salud mental. Están pensadas tanto para personas que conviven con la ansiedad como para sus familiares, e incluyen información sobre el trastorno y ejercicios prácticos para el día a día.
Acceder a las guías del Servicio Andaluz de Salud → Guías

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